¿Puede una molécula retrasar el envejecimiento? La historia del NAD+

Ago 14, 2026 | Salud y Bienestar | 0 Comentarios

De sobrevivir a prosperar: el nacimiento de la era de la longevidad

Durante la mayor parte de la historia de la humanidad, la principal preocupación de las personas no era cómo vivir más años, sino simplemente sobrevivir. Invasiones, luchas por la conquista de territorios, hambrunas, enfermedades infecciosas, la falta de higiene y una elevada mortalidad infantil hacían que alcanzar edades avanzadas fuera un privilegio reservado a unos pocos. La esperanza de vida estaba condicionada por amenazas constantes que hoy, al menos en gran parte del mundo, han sido controladas gracias al progreso de las sociedades y los avances en el campo científico, médico y tecnológico.

Vivimos en una época en la que por primera vez en la historia, millones de personas pueden desarrollar su vida sin el temor permanente a las grandes amenazas que durante siglos diezmaron poblaciones enteras. Como consecuencia, la esperanza de vida ha aumentado de forma espectacular en apenas unas generaciones.

Sin embargo, este éxito ha planteado una nueva pregunta. Si hemos incrementado los años de vida, ¿hasta dónde podemos prolongar la esperanza de vida y cómo podemos conseguir que esos años adicionales sean también años de salud, energía y bienestar?

La atención de la ciencia ya no se centra únicamente en combatir enfermedades, sino también en comprender los mecanismos biológicos que determinan cómo envejecemos. El objetivo ha evolucionado: no se trata simplemente de añadir años a la vida, sino de añadir vida a los años. En este contexto ha surgido con fuerza un campo de investigación que hace apenas unas décadas parecía reservado a la ciencia ficción: la ciencia de la longevidad y envejecimiento.

En la actualidad, investigadores de todo el mundo estudian los procesos celulares y moleculares que influyen en el envejecimiento con la esperanza de ralentizar su avance y preservar durante más tiempo las capacidades físicas y cognitivas. Este interés ha llevado a descubrir moléculas, mecanismos y rutas metabólicas que desempeñan un papel fundamental en la salud celular. Entre ellas destaca una molécula que ha captado la atención de científicos, médicos y expertos en nutrición: el NAD+, considerado por muchos como uno de los protagonistas más prometedores en la búsqueda de un envejecimiento saludable.

¿Qué es el NAD+?

Aunque para el gran público sigue siendo una molécula poco conocida, para la comunidad científica el NAD+ se ha convertido en uno de los elementos más importantes para comprender cómo envejecen nuestras células y cómo podemos preservar su funcionamiento con el paso de los años.

El NAD + (Nicotinamida Adenina Dinucleótido) es una coenzima presente en prácticamente todas las células vivas del organismo. Su función es tan esencial que la vida, tal y como la conocemos, no sería posible sin ella. Participa en cientos de reacciones bioquímicas relacionadas con la producción de energía, la reparación celular, la función mitocondrial y el mantenimiento de la salud metabólica.

Una forma sencilla de entender su importancia es imaginar que cada una de nuestras células es una ciudad. En esa ciudad existen centrales energéticas —las mitocondrias— que producen la energía necesaria para que todo funcione. El NAD+ actúa como un transportador indispensable en ese proceso, permitiendo que los nutrientes que ingerimos se transformen en energía utilizable por el organismo.

¿Por qué el NAD+ está revolucionando la ciencia de la longevidad?

Pero su papel va mucho más allá de la producción energética. El NAD+ también interviene en mecanismos de reparación del ADN, ayuda a mantener la estabilidad celular y activa proteínas conocidas como sirtuinas, a menudo denominadas “proteínas de la longevidad” por su relación con procesos de envejecimiento saludable.

Precisamente por estas funciones, muchos investigadores consideran que el NAD+ es una de las moléculas clave para mantener la vitalidad celular a medida que envejecemos. El problema es que sus niveles no permanecen constantes a lo largo de la vida.

Diversos estudios han observado que la concentración de NAD+ en los tejidos disminuye progresivamente con la edad. Este descenso parece estar relacionado con una menor capacidad de producción por parte del organismo y, al mismo tiempo, con un aumento de su consumo debido a procesos de inflamación, estrés oxidativo y reparación celular.

Como consecuencia, las células disponen de menos recursos para producir energía, reparar daños y mantener un funcionamiento óptimo. Algunos científicos comparan este fenómeno con una batería que, aunque sigue funcionando, pierde gradualmente capacidad de carga con el paso de los años.

Este descubrimiento ha dado lugar a una de las áreas más activas de investigación en longevidad: cómo preservar o favorecer los niveles naturales de NAD+ para prolongar la buena salud celular.

¿ Por qué disminuye con la edad?

Los principales factores por lo que esto se produce son:

  1. El organismo produce menos NAD+
    Con el envejecimiento disminuye la eficiencia de algunas rutas metabólicas encargadas de sintetizar NAD+ a partir de sus precursores y derivados. Es decir, la “fábrica celular” se vuelve menos eficiente.
  2. Aumenta la necesidad de mayores cantidades de NAD+
    A su vez, las células acumulan más daños en el ADN debido al estrés oxidativo, factores ambientales, etc. Para reparar esos daños, el organismo activa enzimas como las PARP, que consumen grandes cantidades de NAD+.
  3. Mayor inflamación crónica
    El envejecimiento suele ir acompañado de una inflamación de bajo grado persistente. Esta situación activa enzimas como CD38 , que actúa principalmente en las células inmunitarias por la propia degradación de los tejidos, y que utiliza el NAD+ para su función en cantidades muy superiores a las que el cuerpo produce.
  4. Disfunción mitocondrial
    Las mitocondrias, las centrales energéticas de la célula, pierden eficiencia con la edad. Como el NAD+ es fundamental para producir energía celular (ATP), cualquier deterioro mitocondrial afecta también a su equilibrio.
  5. Menor actividad de las sirtuinas
    Las sirtuinas son proteínas relacionadas con la longevidad, la reparación celular y el metabolismo. Necesitan NAD+ para funcionar. Cuando los niveles de NAD+ disminuyen, las sirtuinas trabajan peor, creando un círculo vicioso asociado al envejecimiento.

En resumen,  durante la juventud, las células producen y reciclan NAD+ con gran eficiencia. Con el paso de los años, la demanda aumenta debido al mayor desgaste celular, mientras que la capacidad de producción disminuye. El resultado es parecido a una cuenta bancaria que cada vez recibe menos ingresos y tiene más gastos: el saldo de NAD+ acaba reduciéndose.”

Esa disminución es precisamente lo que ha despertado tanto interés científico en los últimos años: no porque el NAD+ sea una molécula milagrosa, sino porque participa en procesos tan importantes como la producción de energía, la reparación del ADN, la función mitocondrial y el envejecimiento celular saludable. Por eso muchos investigadores están estudiando cómo apoyar sus niveles mediante nutrición, estilo de vida y precursores metabólicos.

¿Cómo produce el organismo NAD+?: el papel de los precursores.

La producción del NAD+ depende principalmente de la disponibilidad de micronutrientes como lo son las vitaminas, minerales y oligoelementos que participan en las rutas metabólicas que lo generan.

Los principales precursores del NAD+:

  • Vitamina B3.

Es el precursor clásico y más importante para la síntesis de NAD+, en la que se destaca sus 2 formas principales, como son la niacina y la nicotinamida.

  • Triptófano

Es un aminoácido esencial que puede también convertirse en NAD+ mediante la  vía metabólica de la quinurenina,

Aunque la vitamina B3 es la materia prima principal, la maquinaria enzimática que fabrica NAD+ necesita de otros micronutrientes:

  • Vitamina B2

La riboflavina es fundamental para la producción de FAD (Dinucleótido de Flavin Adenina) y FMN (Mononucleótido de Flavina), coenzimas implicadas en los procesos de producción de energía dentro de las células.      

  • Vitamina B6

La piridoxina es necesaria para convertir el triptófano en niacina y posteriormente en NAD+.

  • Vitamina B9

El Folato participa en las reacciones de transferencia de grupos metilo y en el metabolismo celular. La metilación es uno de los procesos bioquímicos más importantes relacionados con el envejecimiento, la reparación celular, la función cerebral, la expresión genética y la producción de energía. De hecho, una metilación deficiente puede favorecer la acumulación de homocisteína que es asociado con un mayor riesgo cardiovascular y con alteraciones neurológicas.

  •  Vitamina B12

Trabaja junto al folato en la metilación y la función de las  mitocondrias en las células.

  • Magnesio

Es un cofactor indispensable para cientos de enzimas, incluidas varias relacionadas con la producción y utilización del NAD+. Muchas reacciones enzimáticas que utilizan ATP y NAD+ dependen de él.

  • Zinc

Participa en enzimas implicadas en la reparación del ADN y en la función de las sirtuinas, proteínas estrechamente relacionadas con el NAD+.

  • Hierro

Interviene en la cadena respiratoria mitocondrial y en la producción de energía en la célula.

  • Polifenoles

 Compuestos químicos que provienen de alimentos del reino vegetal con potentes propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, Dichas propiedades son muy importantes para dar estabilidad a la producción del NAD+.

La Nutrición celular: la clave para el NAD+

A medida que la ciencia avanza en la comprensión de los mecanismos biológicos del envejecimiento, una idea se vuelve cada vez más evidente: la salud celular no depende de una única molécula milagrosa, sino de la capacidad de nuestro organismo para mantener funcionando correctamente los complejos procesos que sustentan la vida.

El NAD+ es un excelente ejemplo de ello. Aunque hoy ocupa titulares y despierta un enorme interés en el ámbito de la longevidad, la realidad es que esta molécula no trabaja de forma aislada. Su producción, reciclaje y utilización dependen de una amplia red de nutrientes, enzimas y reacciones bioquímicas que deben funcionar de manera coordinada.

Por este motivo, la pregunta más inteligente no es únicamente cómo obtener más NAD+, sino cómo proporcionar a nuestras células los elementos necesarios para que puedan producirlo y utilizarlo de manera eficiente. La célula no trabaja con nutrientes aislados. En realidad, funciona como una compleja red metabólica donde cada proceso depende de muchos otros. La producción de energía, la reparación celular, la protección frente al estrés oxidativo, la función mitocondrial y el equilibrio metabólico forman parte de un sistema profundamente interconectado.

Por ello, cada vez más expertos consideran que la clave no está en centrarse exclusivamente en una molécula concreta, sino en adoptar una visión global de la nutrición celular.

La nutrición celular parte de un principio sencillo pero poderoso: nuestras células necesitan disponer de los nutrientes adecuados, en las cantidades apropiadas y de forma constante para desarrollar correctamente sus funciones. Cuando las células reciben los componentes necesarios, pueden producir energía con mayor eficiencia, reparar daños, mantener sus estructuras y responder mejor a los desafíos que plantea el envejecimiento.

Este principio coincide con una de las tendencias más importantes dentro de la medicina preventiva y la investigación en longevidad: ayudar al organismo a conservar su capacidad natural de autorregulación y mantenimiento para preservar durante más tiempo el correcto funcionamiento de las células, tejidos y órganos.

Precisamente sobre esta visión fue desarrollada, hace más de tres décadas, la filosofía de PM-International. Así desde sus orígenes, PM-International ha trabajado con un objetivo claro: desarrollar un concepto integral de nutrición celular que ayude al organismo a recibir los nutrientes necesarios para apoyar su funcionamiento diario, lejos de centrarse en un único ingrediente o en una tendencia pasajera, la compañía ha apostado por una visión holística basada en la interacción de múltiples nutrientes que participan en los todos los procesos esenciales de nuestras células. Pero no basta con aportar nutrientes; también es importante que estos estén disponibles a nivel celular en el momento adecuado y allí donde sean necesarios para  los procesos metabólicos, de ahí  que  desarrolló el exclusivo concepto de transporte de nutrientes (NTC®) con el objetivo de optimizar la biodisponibilidad y absorción plena en el intereior celular.

Podemos claramente afirmar que desde hace más de dos décadas PM-International se adelantó al futuro, proporcionando en su producto base, el Optimal Set (PowerCocktail, Activize y Restorate), todos los llamados precursores relacionados con la síntesis del NAD+.

Un compromiso con la ciencia al servicio de la salud

A medida que la ciencia de la longevidad continúa avanzando, resulta cada vez más evidente que el futuro de la salud no dependerá únicamente del tratamiento de las enfermedades, sino también de nuestra capacidad para comprender y apoyar los mecanismos celulares que las preceden.

En este escenario, el trabajo de empresas comprometidas con la investigación, la innovación y el desarrollo científico adquiere una relevancia especial. Durante más de tres décadas, PM-International ha mantenido una visión pionera centrada en la nutrición celular, mucho antes de que conceptos como salud mitocondrial, envejecimiento saludable o NAD+ ocuparan un lugar destacado en el debate científico actual.

Su apuesta constante por la investigación, la calidad de las materias primas, el desarrollo de formulaciones avanzadas y la colaboración con expertos de diferentes disciplinas refleja una filosofía orientada a trasladar los avances científicos al bienestar de las personas.

La verdadera innovación no consiste únicamente en descubrir nuevas moléculas o nuevos conceptos, sino en transformar el conocimiento científico en soluciones prácticas que puedan contribuir a mejorar la calidad de vida de millones de personas. Ese ha sido, desde sus inicios, uno de los pilares fundamentales sobre los que PM-International ha construido su crecimiento internacional.

En un mundo donde la información sobre salud evoluciona a gran velocidad, la capacidad de anticiparse a las tendencias científicas y desarrollar estrategias basadas en la nutrición celular demuestra una visión de futuro que hoy resulta más relevante que nunca.

Por ello, más allá de productos concretos, el valor diferencial de PM-International reside en su compromiso continuo con la investigación, la excelencia y la búsqueda de nuevas formas de apoyar el funcionamiento óptimo del organismo. Una labor que ha contribuido a situar a la compañía entre las referencias internacionales en el ámbito de la salud, el bienestar y la nutrición celular.

La historia de la longevidad saludable aún se sigue escribiendo. Sin embargo, las organizaciones que invierten en ciencia, innovación y conocimiento serán las que ayuden a marcar el camino hacia una nueva forma de entender la salud.

PM-International ha demostrado durante más de 33 años su voluntad de formar parte de ese camino, impulsando una visión en la que la nutrición celular, la investigación y el bienestar trabajan juntos con un mismo objetivo: ayudar a las personas a vivir más años con más energía, más vitalidad y una mejor calidad de vida.

¿Quieres conocer más sobre nutrición celular y salud?

La ciencia de la longevidad nos está ayudando a comprender mejor cómo funcionan nuestras células y qué papel tienen la nutrición, el metabolismo y los hábitos de vida en el mantenimiento de la salud.

Si quieres profundizar en este enfoque y conocer la visión del Dr. Jorge Romero, Doctor en Quiropráctica y Fisioterapia, puedes visitar su web y descubrir más información sobre su trabajo y su enfoque integral de la salud.

👉 Conoce al Dr. Jorge Romero y su enfoque de salud y bienestar:
Visitar la web del Dr. Jorge Romero

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *